Uno de los hallazgos más consistentes en investigación de psicoterapia es que los terapeutas —incluso los muy experimentados— tenemos dificultades para detectar cuándo un paciente no está mejorando o cuándo la alianza terapéutica se está deteriorando. El Feedback-Informed Treatment (FIT, o tratamiento informado por retroalimentación) surge como respuesta a este problema: propone recoger, sesión a sesión, la percepción del paciente sobre su progreso y sobre la calidad del vínculo terapéutico, usando instrumentos breves y validados.

Dentro de este enfoque, dos escalas se han vuelto especialmente populares en la práctica clínica hispanohablante: la Outcome Rating Scale (ORS), que mide el malestar general y el funcionamiento del paciente, y la Session Rating Scale (SRS), que evalúa la alianza terapéutica percibida al finalizar cada encuentro. Ambas forman parte del sistema más amplio conocido como Partners for Change Outcome Management System (PCOMS).

En este artículo revisamos qué son estas herramientas, qué dice la evidencia disponible sobre su utilidad clínica, cómo se administran e interpretan, y qué precauciones conviene tener en cuenta antes de incorporarlas a la práctica diaria.

¿Qué es el Feedback-Informed Treatment?

El FIT no es una técnica de intervención ni una escuela teórica, sino un procedimiento transversal que puede integrarse a cualquier orientación clínica. Su lógica es simple: en lugar de confiar exclusivamente en la impresión clínica del terapeuta, se solicita al paciente que exprese de forma sistemática y breve cómo se siente respecto de su proceso y de la sesión recién finalizada. Esa información se registra, se grafica a lo largo del tratamiento y se utiliza como insumo para ajustar el rumbo cuando es necesario.

La premisa central es que el paciente es quien mejor puede informar sobre su propia experiencia subjetiva, y que detectar tempranamente una alianza débil o una falta de progreso permite intervenir antes de que se consolide un estancamiento o un abandono del tratamiento.

Las herramientas: ORS y SRS

Outcome Rating Scale (ORS)

La ORS es una escala autoadministrada de cuatro ítems que el paciente completa al inicio de cada sesión. Evalúa el funcionamiento en cuatro áreas: bienestar personal, relaciones interpersonales (familia, pareja), desempeño social (trabajo, escuela, amistades) y bienestar general. El paciente marca su percepción en una línea de 10 centímetros, lo que arroja un puntaje total que puede compararse sesión a sesión para visualizar la trayectoria del progreso.

Session Rating Scale (SRS)

La SRS se administra al finalizar la sesión y también consta de cuatro ítems, pero enfocados en la calidad del vínculo: la relación con el terapeuta, los objetivos y temas abordados, el enfoque o método utilizado, y una valoración general de la sesión. Su objetivo es capturar rupturas o debilidades en la alianza terapéutica antes de que se traduzcan en abandono del tratamiento.

Ambas escalas se caracterizan por su brevedad (menos de un minuto para completarlas) y por estar diseñadas para conversarse con el paciente inmediatamente después de administrarlas, lo que las diferencia de instrumentos de evaluación más extensos que suelen usarse en momentos puntuales del proceso.

Evidencia sobre su efectividad clínica

La evidencia disponible sobre el uso de sistemas de feedback como PCOMS (que integra ORS y SRS) proviene principalmente de revisiones sistemáticas y metaanálisis, con resultados en general favorables aunque no exentos de debate académico.

Propiedades psicométricas y validación en español

Para que estas escalas sean útiles en la práctica clínica hispanohablante, es importante que cuenten con propiedades psicométricas adecuadas en nuestro idioma. Una revisión narrativa sobre la SRS concluyó que presenta validez y confiabilidad adecuadas para uso clínico como medida breve de alianza terapéutica, aunque sin metaanálisis cuantitativo que respalde esa conclusión (Murphy, Rakes y Harris, 2020).

Más específicamente para nuestro contexto, un estudio desarrollado en población española proporcionó datos normativos, de confiabilidad y validez para las versiones en español de la ORS y la SRS, respaldando su uso clínico en personas hispanohablantes (Andrade-González et al., 2021). Vale aclarar que la muestra de este estudio proviene de España, por lo que la generalización a otros contextos hispanohablantes, incluida Argentina, debería tomarse con cierta cautela hasta contar con estudios locales.

Cómo implementarlo en la práctica clínica

La incorporación del FIT no requiere infraestructura compleja. Algunos lineamientos prácticos:

  1. Administrar la ORS al inicio de la sesión, antes de comenzar el trabajo clínico propiamente dicho. Toma menos de un minuto y permite abrir la sesión con una lectura rápida del estado del paciente.
  2. Graficar la evolución a lo largo de las sesiones. Una trayectoria plana o descendente durante varias sesiones consecutivas es una señal de alerta que amerita revisar el plan de tratamiento junto con el paciente.
  3. Administrar la SRS al final de la sesión y revisarla brevemente con el paciente antes de que se retire. Preguntar explícitamente qué podría mejorarse para la próxima sesión refuerza la colaboración y reduce la deseabilidad social en las respuestas.
  4. Usar puntos de corte orientativos, sin transformarlos en criterios rígidos: ambas escalas suelen interpretarse comparando el puntaje del paciente con normas poblacionales y con su propia trayectoria previa, más que con un umbral fijo universal.
  5. Conversar los resultados con el paciente, no solo registrarlos. El valor clínico del FIT no está en el puntaje en sí, sino en la conversación que habilita sobre cómo se siente el proceso terapéutico.

Muchos consultorios optan por digitalizar este registro para facilitar el seguimiento longitudinal, especialmente cuando se trabaja con varios pacientes en simultáneo. Si es tu caso, conviene revisar cómo se gestiona ese registro dentro del marco de la historia clínica electrónica y qué recaudos tomar respecto de la protección de datos de los pacientes, sobre todo si se utilizan aplicaciones o planillas alojadas en la nube.

Consideraciones éticas y limitaciones

El FIT es un complemento del juicio clínico, no un sustituto. Un puntaje bajo en la ORS no constituye por sí mismo un diagnóstico ni indica una intervención específica; simplemente señala que algo merece explorarse en la entrevista clínica. De la misma manera, una SRS elevada no garantiza que la alianza sea sólida en todas sus dimensiones: los pacientes pueden responder con deseabilidad social, especialmente al inicio del tratamiento o en contextos de vulnerabilidad.

También conviene recordar que buena parte de la evidencia sobre PCOMS proviene de estudios con heterogeneidad metodológica y de un debate académico todavía activo sobre la magnitud real del efecto. Esto no invalida la utilidad clínica de las escalas como herramienta de diálogo y monitoreo, pero sí invita a mantener expectativas realistas sobre su capacidad predictiva.

Si ya trabajás con registros sistemáticos de otro tipo, como el registro conductual con línea de base, la ORS y la SRS pueden integrarse como una capa adicional de monitoreo centrada específicamente en la experiencia subjetiva del paciente respecto del proceso terapéutico, más que en conductas puntuales.

Conclusiones

La ORS y la SRS son herramientas breves, de bajo costo administrativo y con respaldo psicométrico razonable, incluso en versiones adaptadas al español. La evidencia sobre su efectividad como sistema de feedback (PCOMS) es en general favorable, aunque persiste un debate académico sobre la magnitud exacta de ese efecto, por lo que conviene presentarlas como un complemento útil del criterio clínico y no como una solución garantizada. Su mayor valor probablemente no esté en el puntaje numérico que arrojan, sino en la conversación clínica que habilitan sesión tras sesión: una oportunidad sistemática para chequear con el paciente cómo percibe su proceso y su vínculo con el terapeuta, y para ajustar el rumbo antes de que las dificultades se consoliden.

Preguntas frecuentes

¿Es necesario usar software específico para aplicar ORS y SRS?

No. Ambas escalas pueden administrarse en papel y graficarse manualmente. Existen plataformas digitales que facilitan el seguimiento longitudinal, pero no son un requisito para beneficiarse del enfoque FIT.

¿Reemplazan la evaluación clínica formal?

No. Son medidas breves de screening y monitoreo continuo, pensadas para complementar —no sustituir— la evaluación clínica exhaustiva y el juicio profesional del terapeuta.

¿Qué hago si el puntaje de la SRS es bajo?

Conviene abrir una conversación directa con el paciente sobre qué aspecto de la sesión, el vínculo o el enfoque no resultó satisfactorio, en lugar de interpretar el número de forma aislada. La SRS está diseñada justamente para habilitar ese diálogo.

¿Cuánto tiempo lleva administrarlas en cada sesión?

Cada escala toma aproximadamente un minuto en completarse. El tiempo adicional está en la breve conversación que se sugiere tener con el paciente sobre los resultados, que puede ocupar entre dos y cinco minutos.

Referencias

  1. Andrade-González, N., Rodrigo-Holgado, I., Fernández-Rozas, J., Cáncer, P. F., Lahera, G., Fernández-Liria, A., Rubio, G., & Miller, S. D. (2021). Spanish versions of the Outcome Rating Scale and the Session Rating Scale: Normative data, reliability, and validity. Frontiers in Psychology. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.663791
  2. Duncan, B. L., & Reese, R. J. (2015). The Partners for Change Outcome Management System (PCOMS): Revisiting the client’s frame of reference. Psychotherapy (Chicago, Ill.). https://doi.org/10.1037/pst0000026
  3. Duncan, B. L., & Sparks, J. A. (2023). When meta-analysis continues to mislead: A reply to Østergård and Hougaard (2020). Psychological Services. https://doi.org/10.1037/ser0000666
  4. Murphy, M. G., Rakes, S., & Harris, R. M. (2020). The psychometric properties of the Session Rating Scale: A narrative review. Journal of Evidence-Based Social Work (2019). https://doi.org/10.1080/26408066.2020.1729281
  5. Østergård, O. K., Randa, H., & Hougaard, E. (2020). The effect of using the Partners for Change Outcome Management System as feedback tool in psychotherapy: A systematic review and meta-analysis. Psychotherapy Research. https://doi.org/10.1080/10503307.2018.1517949
  6. Pejtersen, J. H., Viinholt, B. C. A., & Hansen, H. (2020). Feedback-informed treatment: A systematic review and meta-analysis of the Partners for Change Outcome Management System. Journal of Counseling Psychology. https://doi.org/10.1037/cou0000420